Con el tiempo, las arrugas de la frente, el entrecejo o las que hay lateralmente a los ojos, las patas de gallo, se van marcando dando un aspecto envejecido, cansado, de enfado…. Este tipo de arrugas se puede tratar mediante neuromoduladores que, al relajar el músculo, consigue que la arruga no se marque y que la cara tenga una expresión más relajada, no tan contraída, aunque mantiene su expresividad característica.Se pueden aplicar, para prevenir y evitar que aparezcan los problemas, o como tratamiento, si éstos ya han aparecido. Siempre de una manera natural sin alterar los rasgos ni la expresividad facial del paciente. Se trata de reforzar aquellos rasgos típicamente masculinos que se pierden con el paso del tiempo. Por tanto, son tratamientos específicos especialmente diseñados para el hombre, tanto a nivel facial como corporal.