Los hilos que se utilizan actualmente son de polidioxanona (PDO). Este material se ha utilizado desde hace más de 20 años como sutura en cirugía cardiaca. La PDO se reabsorbe en 6 meses, pero mientras permanece en la dermis actúa básicamente de dos maneras:
1. Por un lado, los hilos forman una estructura de soporte para los tejidos con flacidez.
2. Por otro, estimulan la síntesis de colágeno y elastina, por lo que la piel se redensifica.
La síntesis de proteínas estructurales inducida por los hilos produce numerosos efectos terapéuticos:
- Redensificación cutánea: Los hilos estimulan los fibroblastos, que producen colágeno y elastina. Estas fibras dan elasticidad y densidad a la piel.
- Firmeza (efecto lifting): El colágeno y la elastina nuevos actúan como una red de soporte para la piel, por lo que la flacidez disminuye y la piel recupera firmeza.
- Tersura y luminosidad: Los hilos faciales estimulan también la microcirculación de la zona, por lo que la piel está más oxigenada, tersa y luminosa.
- Prevención: La revitalización de los tejidos ralentiza el avance del envejecimiento y la flacidez.
Indicaciones
Los hilos están indicados en pieles que presentan flacidez leve o moderada. La técnica se aplica tanto para prevenir como para mejorar la flacidez. Las aplicaciones más frecuentes de los hilos son:
- Elevar mejillas y cejas
- Mejorar la línea de marioneta y el surco nasogeniano
- Rejuvenecer el óvalo facial y el cuello